García Cortés, ¡ábreme la puerta!

García Cortés, ¡ábreme la puerta!

José Miguel García Cortés, historiador del arte, comisario y crítico de arte español. Desde el 23 de septiembre de 2014 es director gerente del IVAM después de haber sido elegido por un concurso internacional.

No hablo con García Cortés, porque tiene una reunión en otro lugar. Pero si mantengo una entrevista con Julia Ramón, subdirectora del museo y directora de actividades educativas y culturales. Ramón me cuenta qué lleva poco tiempo en el IVAM, que viene del Reina Sofía de Madrid y que ha detectado cierto retraso en el campo que ella trabaja.

Yo le cuento que mi interés se centra en la accesibilidad del museo para personas discapacitadas, especialmente para usuarios de sillas de ruedas, que si yo llego al museo es porque mi silla de ruedas es eléctrica, que con una manual me resultaría imposible por el grado de inclinación y la longitud de la rampa de acceso.

Además, le habló de la pesadez de las puertas y que debo pedir a alguien que las abra para entrar o esperar a que venga el vigilante para lo mismo. Julia manifiesta no tener conocimiento del asunto y me dice que una usuaria de silla de ruedas fue a dar una charla y tuvieron bastantes problemas para que llegara al lugar de la ponencia. No obstante, me dice que está prevista una reforma de la explanada anterior a las puertas del museo y me acompaña al despacho de la administradora, Blanca Jiménez, para que me hable de ello.

Blanca me dice que el proyecto está presentado pero se encuentra en el gabinete jurídico puesto que el museo es patrimonio y propiedad del Ayuntamiento de Valencia. Me ofrece la posibilidad de que algún técnico que sepa de accesibilidad para personas con discapacidad funcional vaya a consultar ese proyecto y presente sus alegaciones. Yo se lo comento al encargado de accesibilidad de COCEMFE Comunidad Valenciana que, en estos momentos, está tratando esta cuestión con los ayuntamientos de Valencia.

Otra cosa son los accesos al edificio del IVAM: por un lado, el de las Torres de Serranos, sólo se puede ir en silla de ruedas hasta unas calles antes. Hasta la central de la Cruz Roja (que, por cierto, es también inaccesible)  porque el resto no tienen rampas en las esquinas y hay que desplazarse hasta el otro lado de la calle. Por el otro, el de las Torres de Quart, se puede ir en silla de ruedas pero el tramo del parque anterior a La Beneficencia, donde se ubican los museos de Prehistoria y etnología, queda el camino muy justo entre el seto y la reja del parque por un lado y las señales de tráfico, semáforos y farolas por el otro, para mi silla, que es más estrecha que otras.

No sé cuándo se realizarán las obras en la explanada del IVAM, ni sé, si se solucionaran los problemas que expuse por lo que hasta entonces y pase lo que pase no me queda más que repetir el titular: García Cortés, ¡ábreme la puerta!

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