Hacer negocio con la discapacidad. (I)

   ¿Se hace negocio con la discapacidad? Evidentemente si. Me explico. Alrededor del mundo de la discapacidad giran una serie de actores, que no se muy bien que intereses manejan, aparte del de hacer negocio puro y duro. Es que si no es así, no me explico lo que pasa en algunos casos con las ortopedias y las casas proveedoras de estas.

   Contare un caso que me ha pasado recientemente para ilustrar lo que quiero decir. En el mes de Junio de 2011 me dirijo a mi ortopedia habitual con motivo de comprarme un repuesto de mi silla eléctrica alemana. El repuesto en cuestión era el cojí­n del asiento, una superficie cuadrada de espuma blanca de poliestireno de 49 cm de lado y 3 0 4 de alto con una funda nada del otro mundo. Como es habitual, me dicen que no saben cuanto vale ya que ellos no lo tienen en stock, algo que en este mundo que nos ha tocado vivir es habitual. Por lo tanto, toman nota del modelo de silla y me dicen que llamaran al representante a Madrid y me llamaran para decirme el precio y si quiero que me lo pidan. Sabiendo los precios que se gastan en este tipo de materiales, donde la cosa mas nimia que te puedes encontrar en una ferreterí­a­ por céntimos, por ser de tal casa y para temas de discapacidad, suele multiplicarse su precio en un muchos por cien o por mil.

  Como no recibí­a ninguna llamada de la ortopedia, me pase por ella para recordarles el tema, ya que suelen tener “mala” memoria para según que asuntos, que me temo tiene que ver con la ganancia que les deje el asunto. Espantado y con horror, me cuentan que el cacho de espuma cuesta la friolera de 90 €. Uno se gana la vida como puede y el dinero no le cae del cielo, por lo que les dice que se lo pensara y que tras consultarlo con la almohada tendrían noticias mí­as al día siguiente. Dicho y hecho, tras acostarme y ver en las condiciones que se encontraba el cojín que estaba utilizando, hice de tripas corazón y dicidi que así no se puede seguir y debo gastarme el money. Por lo tanto a la mañana siguiente hablo con la persona de la ortopedia responsable de estos temas y me dice que me lo pide urgente y que me llamara cuando lo tengan para que me pase a recogerlo.

  Dos semanas despues, me llaman de la ortopedia diciendome que ya tengo a mi disposición el cojín y que me puedo pasar a recogerlo cuando pueda. Evidentemente, creo que el tardar dos semanas en traer de Madrid (España) un cojín a Valencia (España), trescientos y pico de kilometros por carretera, tres horas en A.V.E. me parece excesivo. Como si tampoco lo tiene el representante de la casa en Madrid y lo tiene que pedir a Alemania, me cuesta mucho el pensar que un representante para toda España no reciba mercancia mas que una vez al mes. En fin por donde estabamos, por lo cual me desplazo a la ortopedia me entregan el cojin en una bolsa, e idiota de mi, lo pago con la tarjeta y me lo llevo a lo que considero mi casa. Pero en cuanto quiero cambiarme de cojín, ¡¡¡sorpresaaa!!!, resulta que el cojín que ha tardado mas de dos semanas es pequeño. Yo es que alucino, les das el modelo de silla, y esta silla solo tiene un tamaño de asiento, y me envian un cojín que es 15 mas corto por lado. Sinceramente que no entiendo como pueden pasar estas cosas.

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